Redacción
El exgobernador de Puebla, Mario N., continúa recluido en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) No. 1, conocido como El Altiplano, pese a que su defensa obtuvo una resolución favorable para solicitar que continúe su proceso penal bajo prisión domiciliaria en su vivienda ubicada en el fraccionamiento San Ángel, al sur de la capital poblana.
En las últimas horas circularon versiones que aseguraban que el exmandatario ya había abandonado el penal de máxima seguridad; sin embargo, tanto la periodista Lydia Cacho, víctima en el caso, como el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México desmintieron esa información y confirmaron que no existe un cambio en su situación jurídica.
A través de sus redes sociales, Lydia Cacho pidió a los medios de comunicación corroborar la información antes de difundirla.
“Es falso que hayan liberado al exgobernador Mario. Sigue en La Palma. Ojo periodistas colegas. Cuidado con las mentiras”, escribió.
Busca cumplir el proceso en su domicilio
De acuerdo con información relacionada con el caso, la defensa de Mario N. promovió un recurso para que pueda permanecer bajo arresto domiciliario, argumentando problemas de salud y su edad, ya que actualmente tiene 72 años.
Aunque el recurso habría sido concedido, la resolución todavía no está firme, debido a que la parte afectada cuenta con la posibilidad de impugnarla mediante los recursos legales correspondientes. Por ello, el exgobernador permanece internado en el penal federal.
Fuentes cercanas al proceso señalaron que, si la resolución queda firme y no prospera alguna impugnación, el exmandatario podría regresar a su domicilio para continuar enfrentando el proceso penal.
Artículo 19 pide respetar el debido proceso
La organización Artículo 19 México y Centroamérica advirtió que cualquier modificación a la medida cautelar debe notificarse previamente a la víctima o a su representación legal.
Indicó que omitir este procedimiento representaría una violación al debido proceso penal y podría generar responsabilidades administrativas y penales para las autoridades involucradas.
Asimismo, hizo un llamado a medios de comunicación y usuarios de redes sociales a evitar difundir información no corroborada oficialmente.
Un proceso que inició hace más de dos décadas
Mario N. fue detenido el 3 de febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero, acusado del delito de tortura en agravio de Lydia Cacho.
El caso tiene su origen en los hechos ocurridos en 2005, después de la publicación del libro Los demonios del Edén, en el que la periodista denunció una presunta red de explotación sexual infantil con la participación de empresarios y políticos.
De acuerdo con las investigaciones, el exgobernador habría ordenado la detención arbitraria y tortura de la periodista como represalia por la publicación de la obra.
Hasta ahora, Mario N. no ha recibido una sentencia definitiva, debido a los recursos legales promovidos por su defensa durante el proceso judicial.

Ya había obtenido este beneficio
No es la primera vez que el exmandatario busca cumplir su proceso en prisión domiciliaria.
En agosto de 2024 obtuvo ese beneficio por resolución judicial; sin embargo, el 2 de abril de 2025 un tribunal federal revocó la medida al considerar que existía riesgo de fuga, por lo que fue reingresado al penal de máxima seguridad de El Altiplano.
Por ahora, las autoridades federales reiteran que Mario N. continúa recluido y que cualquier modificación a su situación jurídica dependerá de que la resolución judicial quede firme y se agoten los recursos legales previstos por la ley.




