Frank Strada, comisionado del Departamento Correccional de Tennessee, dejará el cargo luego del intento fallido de ejecución de Christa Pike, mujer condenada a muerte, realizado el miércoles en ese estado de Estados Unidos.
El gobernador Bill Lee dio a conocer el cambio el sábado, mediante un comunicado conjunto con el propio Strada. El funcionario afirmó que su dimisión redunda “en el mejor interés” del Estado y calificó la investigación en curso sobre lo ocurrido de “totalmente apropiada y necesaria”.
“El comisionado Strada ha servido con integridad, y agradezco su disposición a anteponer los intereses de los habitantes de Tennessee durante este difícil momento”, dijo Lee. El gobernador ordenó una investigación independiente sobre el intento de ejecución y suspendió todas las ejecuciones en el estado durante el resto del año.
El miércoles, a Pike le fueron inyectadas dos dosis letales de pentobarbital, pero sobrevivió. Posteriormente fue trasladada en ambulancia a un hospital. Según sus abogados, mientras recibía las dos dosis “se la oía llorar, gemir y respirar con dificultad durante todo el procedimiento”.
De acuerdo con documentos legales, Pike recibe tratamiento en un hospital de Nashville, Tennessee, donde los médicos intentan eliminar de su organismo las drogas utilizadas durante la ejecución. El jueves por la noche permanecía inconsciente, intubada y conectada a un respirador. Ahora se encuentra en estado crítico, mientras sus abogados intentan conmutar su sentencia.
El Departamento Correccional del estado ha defendido el método empleado. Afirmó que “el protocolo no permite procedimientos adicionales más allá de los que se llevaron a cabo”. Las autoridades aún no han confirmado si intentarán ejecutar a Pike de nuevo ni han ofrecido una explicación de lo sucedido. El viernes, los abogados de la condenada presentaron una moción de emergencia para preservar “toda la evidencia” relacionada con la fallida ejecución.
Los defensores de Pike habían advertido previamente que su historial médico y su anatomía, entre ellos la trombocitosis(una afección de coagulación sanguínea) y las venas pequeñas, implicaban el riesgo de que sufriera dolor y sufrimiento “innecesarios” durante una inyección letal.
La renuncia de Strada fue calificada de “justificada” por el equipo legal de Pike, aunque aseguró que “no ayuda en nada a Christa ahora”. En un comunicado, sus abogados escribieron: «Lo que le ocurrió el miércoles refleja una falla sistémica que va mucho más allá de cualquier persona». Añadieron: «Esperamos que la solicitud del gobernador de una revisión completa e independiente ponga al descubierto los profundos problemas que existen en todo el sistema de pena de muerte de Tennessee».
El intento de ejecución se realizó después de varios recursos legales de último momento que los abogados de Pike presentaron sin éxito. El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó dos intentos distintos de detener la inyección letal, y el gobernador de Tennessee también negó la solicitud de indulto de Pike, la única mujer en el corredor de la muerte del estado.
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995 en Knoxville, Tennessee.
Tenía 18 años cuando, junto con su entonces novio, Tadaryl Shipp, golpeó, torturó y asesinó a Slemmer. La condena se dictó al año siguiente, tras el revuelo mediático que provocó el crimen.




