El Gobierno de México informó este sábado que construirá un nuevo centro penitenciario en Sinaloa, estado marcado por la violencia, luego de las recientes riñas en un penal que dejaron 12 muertos.
Los hechos ocurrieron en una cárcel de Mazatlán, ciudad turística azotada por la violencia del narco. El primer episodio fue el jueves, cuando nueve detenidos y un menor de edad que se encontraba de visita murieron en un tiroteo que además dejó 16 heridos. El segundo ocurrió al día siguiente y provocó dos fallecidos.
Las autoridades no han precisado los motivos de las riñas, pero movilizaron militares y policías para reforzar el recinto.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, anunció la construcción de “un nuevo centro penitenciario en Sinaloa, moderno, seguro y con la infraestructura necesaria para fortalecer el control penitenciario y contribuir a reducir la violencia en el estado”. No precisó dónde estará ubicado ni si sustituirá al penal donde ocurrieron los hechos.
Solo dijo que “mientras se concreta este proyecto, el actual Centro Penitenciario de Mazatlán se encuentra reforzado con la Guardia Nacional y efectivos de la autoridad penitenciaria”. Su despacho aún no ha respondido a la solicitud de aclaración de la AFP.
En las cárceles de Sinaloa están presos varios integrantes del poderoso cártel de Sinaloa, sumido en una guerra interna desde 2024 que ha dejado ya más de 1,000 muertos.




