Estrategia y confianza

El nombramiento de Arely Reyes Núñez al frente de la Dirección de Comunicación Institucional de la Benemérita marca el inicio de una nueva era

Estrategia y confianza

Bajo un enfoque de renovación, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) ha iniciado formalmente un proceso de reconstrucción y reconciliación institucional.

El nombramiento de Arely Reyes Núñez al frente de la Dirección de Comunicación Institucional de la Benemérita marca el inicio de una nueva era. Su llegada no es un experimento de laboratorio político, sino un acto decidido por la propia rectora, Lilia Cedillo Ramírez, quien apuesta por un perfil de la casa.

Reyes Núñez es egresada de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación de esa casa de estudios y maestra en Comunicación Política y Marketing por el CISDE. Su historia con la institución no es fortuita: ingresó a laborar en la universidad en 2005 y, desde entonces, ha recorrido los pasillos de la Dirección de Comunicación, la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura, y la Rectoría.

Conoce las venas de la universidad y, lo más importante, entiende el lenguaje del periodismo. A ella le corresponde sanar los tejidos dañados, reconstruir la confianza con los medios y devolverle a la BUAP la narrativa institucional que merece una de las universidades más importantes del país.

El espejo estatal: Sinergia y oficio con Armenta

Esta urgente profesionalización de la comunicación en la BUAP no es un hecho aislado; corre en paralelo y en perfecta sintonía con la estrategia que el gobernador Alejandro Armenta Mier ha diseñado para el estado.

La comunicación gubernamental en Puebla está ahora bajo la conducción del doctor, Jorge David Cortés Moreno, precisamente el antecesor de Arely Reyes en la Benemérita. Cortés, un hombre de academia y probada experiencia, tiene la encomienda clara de seguir construyendo y fortaleciendo una relación sana, abierta y respetuosa con la prensa poblana.

A diferencia de la máxima casa de estudios, en el actual gobierno estatal, no se busca borrar el pasado de la comunicación, sino potenciar el talento. Perfiles profesionales como José Tomé Cabrera y Claudia Hernández Medina, quienes le antecedieron en la ruta comunicativa, ahora hacen equipo desde sus respectivos cargos para apuntalar una estructura que ya empieza a dar resultados visibles.

Al gobernador, Alejandro Armenta Mier, se le nota cómodo, más cercano a los reporteros, directores y columnistas, entendiendo que el ejercicio del poder requiere de una conversación circular.

Es así que tanto en el estado como en la BUAP, los dados han cambiado de posición.