Ottawa.— El primer ministro de Canadá, Mark Carney, aseguró que su país no aceptará que Estados Unidos dicte unilateralmente las condiciones en la revisión del T-MEC, prevista para 2026.
El mandatario dejó claro que el proceso será una negociación entre socios en igualdad de condiciones y no una imposición. “No es un caso en el que Estados Unidos determine los términos”, afirmó, al insistir en que el objetivo será alcanzar un acuerdo mutuamente beneficioso, aunque las conversaciones puedan prolongarse.
Crecen tensiones comerciales
Las declaraciones ocurren en medio de un entorno de fricciones entre ambos países. Washington ha presionado para introducir cambios en aspectos clave del acuerdo, como reglas de origen y condiciones comerciales, incluso antes del inicio formal de la revisión.
Además, los aranceles aplicados por Estados Unidos a sectores como el acero, aluminio y automotriz han tensado la relación bilateral, provocando respuestas por parte de Ottawa.
Revisión clave para Norteamérica
El T-MEC, vigente desde 2020, establece una revisión obligatoria antes del 1 de julio de 2026. Este proceso será determinante para definir su continuidad y posibles ajustes en un contexto económico más complejo.
Aunque México ya ha avanzado en contactos preliminares con Estados Unidos, Canadá aún no fija una fecha para iniciar formalmente las negociaciones, lo que anticipa un proceso desigual en sus tiempos.
Canadá busca reducir dependencia
El gobierno canadiense también ha señalado la necesidad de diversificar sus relaciones comerciales para disminuir su dependencia del mercado estadounidense, su principal socio económico.