El gobierno de Canadá anunció el envío de 8 millones de dólares canadienses (equivalentes a aproximadamente 6.7 millones de dólares estadounidenses) en ayuda alimentaria destinada a Cuba, en medio de la creciente crisis energética que atraviesa la isla.
La asistencia busca apoyar a la población cubana, que enfrenta severas dificultades derivadas de la escasez de combustible, situación que ha impactado el transporte, la generación eléctrica y la distribución de alimentos y productos básicos.
De acuerdo con el anuncio oficial, los recursos serán canalizados a través de programas humanitarios para garantizar que la ayuda llegue a los sectores más vulnerables. En los últimos meses, Cuba ha registrado apagones prolongados y limitaciones en el suministro de gasolina y diésel, lo que ha agravado la ya compleja situación económica del país.
La crisis energética se suma a los efectos de la inflación, la escasez de bienes esenciales y las restricciones financieras que enfrenta el gobierno cubano, generando presión social y desafíos en materia de abastecimiento.
Canadá mantiene relaciones diplomáticas con Cuba y ha colaborado anteriormente en iniciativas de cooperación y asistencia humanitaria.
La ayuda anunciada se enmarca en los esfuerzos internacionales para mitigar el impacto de la crisis en la población civil mientras continúan los problemas estructurales en el suministro de energía en la isla.