El gobernador de la región, Alexander Beglov, informó que se estaban extinguiendo los incendios en la terminal petrolera de San Petersburgo y en el depósito de petróleo de Ruchyi. Según dijo, el ataque dejó además al menos cinco heridos.
También fueron atacados un centro logístico de Ozon, conocido como el Amazon ruso, y un centro de datos de VKontakte, el equivalente a Facebook. Kiev aún no se ha pronunciado sobre los ataques.
Beglov declaró que 12 edificios de apartamentos y dos viviendas resultaron dañados en la ciudad, y que el aeropuerto de Pulkovo fue cerrado temporalmente. Advirtió, además, que era posible que se interrumpiera el servicio de internet móvil. El Ministerio de Defensa ruso anunció que derribó más de 1.000 drones ucranianos sobre territorio ruso durante la noche del sábado al domingo.
La red social VK confirmó que un dron atacó su centro de datos regional, pero aseguró que sus servicios estaban disponibles “con normalidad”, luego de que usuarios reportaran interrupciones en la madrugada. Ozon también confirmó que su centro logístico local fue atacado con un dron, lo que provocó un incendio. La empresa indicó que el personal fue evacuado, que nadie resultó herido y que no estaba aceptando envíos de vendedores en ese lugar “ya que actualmente está cumpliendo otras funciones operativas”.
Ucrania ya ha atacado San Petersburgo en otras ocasiones, aunque las regiones más cercanas a su territorio son las que se ven amenazadas con mayor frecuencia. La terminal petrolera de la ciudad había sido atacada por última vez en julio.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, declaró el sábado por la mañana que Rusia había atacado 76 veces el sector energético de su país desde que Donald Trumpdeclaró un “alto el fuego energético” la semana pasada. Tras el anuncio, Ucrania suspendió durante tres días sus ataques contra las instalaciones petroleras rusas, que, según afirma, buscan limitar la principal fuente de ingresos para el esfuerzo bélico de Moscú, mientras acusaba a Rusia de continuar los suyos. A principios de esta semana,
Ucrania reanudó los ataques, lo que provocó la ira de Trump, quien pidió una tregua para facilitar un acuerdo que alcanzó con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para el suministro de diésel.
Además de atacar numerosas instalaciones petroleras en toda Rusia, Ucrania también ha lanzado ataques con el objetivo de perturbar la economía rusa en general. A principios de este mes, realizó una serie de ataques contra Yandex, el mayor motor de búsqueda de Rusia, que provocaron interrupciones en el servicio.
Las relaciones entre Washington y Kiev se han deteriorado desde que Estados Unidos cerró un controvertido acuerdo para importar diésel ruso, con la esperanza de reducir los precios de la energía en el país, que se han disparado durante la guerra con Irán, antes de las elecciones de mitad de mandato. Zelensky sugirió que el acuerdo equivalía a que Estados Unidos invirtiera en el esfuerzo bélico de Rusia. La decisión de Trump de suspender temporalmente una serie de sanciones contra Rusia ha suscitado nuevas críticas, incluso de algunos republicanos estadounidenses.
El domingo, Zelensky dijo en Telegram que mantuvo conversaciones con los principales negociadores de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner. Señaló que sus equipos están en comunicación constante y preparan los próximos pasos diplomáticos.
Rusia y Ucrania han atacado con creciente intensidad la infraestructura energética del otro antes del invierno, mientras la invasión a gran escala de Moscú se prolonga por quinto año consecutivo. Rusia afirma que ataca objetivos utilizados por el ejército ucraniano, aunque la ONU señaló el viernes que las dos primeras semanas de octubre fueron las más mortíferas para la población civil ucraniana en años.
Los ataques rusos contra instalaciones energéticas han dejado a cientos de miles de personas sin electricidad, lo que genera preocupación por que la población civil tenga que soportar otro invierno gélido. Zelensky declaró el sábado que decenas de miles de personas seguían sin electricidad. Añadió que Rusia lanzó la semana pasada cerca de 2.700 drones, 1.700 bombas aéreas y 66 misiles, la mayoría contra instalaciones energéticas.




