El Gobierno de Kenia informó este domingo que 108 personas que estuvieron en contacto con el primer caso importado de ébola registrado en el país se encuentran en cuarentena. Se trata de un keniano que viajó desde la República Democrática del Congo (RDC), nación que enfrenta el segundo peor brote del virus de la historia.
El caso se dio a conocer el pasado martes y, “desde entonces, no se ha registrado ningún caso nuevo”, subrayó este domingo el ministro de Sanidad, Aden Duale, en un comunicado. “Se han identificado y verificado las 122 personas que tuvieron contacto con el caso. De ellas, 108 (88.5 por ciento) se encuentran en cuarentena y bajo vigilancia diaria; hasta el momento, ninguna ha presentado síntomas”, señaló.
El ministro enfatizó que “la localización de los contactos restantes continúa, en colaboración con socios internacionales cuando es necesario, y la vigilancia se mantiene activa las 24 horas del día”.
De las 293 muestras analizadas por 289 alertas, solo dio positivo la del caso confirmado: un hombre keniano de 40 años que murió el pasado lunes en un hospital de Nairobi. Al día siguiente recibió sepultura en un cementerio de la capital, bajo estrictas medidas de seguridad.
Duale precisó que, hasta la fecha, se ha realizado el control sanitario a 667 mil 675 viajeros en 26 puntos de entrada a Kenia, 2.345 de ellos en las últimas 24 horas.
“Kenia permanece abierta. Siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), no existen restricciones de viaje, comercio, transporte o reuniones públicas, ni se han impuesto medidas de confinamiento”, aclaró el titular de Sanidad. Afirmó que aeropuertos, puertos marítimos y pasos fronterizos “operan con normalidad, con controles sanitarios reforzados”.
El ministro instó a la población a “mantener la calma pero a permanecer alerta”. Recordó que el ébola no se transmite por el aire, sino mediante el contacto directo con sangre o fluidos corporales de una persona enferma o fallecida por la enfermedad.
Kenia confirmó el martes su primer caso importado de ébola, el del keniano de 40 años que había vivido los últimos siete años en la RDC. El hombre recibió tratamiento en varios hospitales congoleños antes de viajar por carretera hasta Kampala y, posteriormente, volar desde Uganda hasta Nairobi, donde aterrizó el pasado 3 de octubre. Desde entonces, las autoridades sanitarias iniciaron el rastreo de contactos para identificar a las personas que pudieron estar expuestas al virus durante el traslado y el tratamiento del paciente.
Kenia es el cuarto país en registrar un caso vinculado a la epidemia de ébola en la RDC, junto con Uganda, Francia y Países Bajos. La RDC declaró el pasado 15 de mayo su decimoséptimo brote de ébola, el segundo más mortífero de la historia a nivel global, que ha causado 8 mil 914 casos confirmados, incluidos 4 mil 315 muertos, según el último balance del Gobierno congoleño.
La epidemia también se propagó a Uganda, donde la OMS declaró el 26 de agosto el fin del brote, tras contabilizar veinte contagios confirmados, incluidos quince importados de la RDC, entre los que hubo dos muertos.
La cepa de Bundibugyo, causante de la actual epidemia, carece de tratamientos médicos específicos. La OMS trabaja en dos vacunas que han iniciado ensayos en humanos y que, hasta ahora, se han mostrado seguras, aunque su desarrollo podría llevar varios meses.
El virus del ébola causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.




