La presidenta municipal de Acatlán de Osorio, Guadalupe Bárcenas, presentó su renuncia al cargo ante el Congreso del Estado de Puebla, en medio de la crisis política que atraviesa el Ayuntamiento.
Junto con la alcaldesa también solicitaron separarse de sus funciones siete regidores y el síndico municipal, por lo que nueve integrantes del Cabildo han manifestado su intención de dejar sus respectivos cargos.
Las solicitudes fueron presentadas como renuncias voluntarias ante el Poder Legislativo, instancia que deberá realizar el procedimiento correspondiente para determinar su procedencia.
Congreso de Puebla analizará las renuncias
Tras recibir la documentación, el Congreso poblano deberá revisar cada una de las solicitudes y desahogar el proceso legislativo establecido para la separación definitiva de los funcionarios municipales.
La salida de la presidenta municipal y de la mayoría de los integrantes del Cabildo genera un escenario extraordinario para la administración de Acatlán de Osorio, debido a que prácticamente quedaría desintegrado el órgano encargado de gobernar el municipio.
Por ello, los diputados tendrán que determinar el mecanismo legal que permita garantizar la continuidad de los servicios públicos y de la administración municipal.
Podría instalarse un Concejo Municipal
Ante la renuncia de la mayoría de los integrantes del Ayuntamiento, una de las posibilidades es que el Congreso de Puebla analice la designación de un Concejo Municipal para hacerse cargo temporalmente del gobierno de Acatlán de Osorio.
Sin embargo, esta decisión dependerá de que las renuncias sean procesadas y aprobadas conforme a la legislación aplicable, por lo que la presentación de los documentos no implica por sí sola la salida inmediata de todos los funcionarios.
El Poder Legislativo deberá establecer si existen las condiciones jurídicas para declarar la desaparición o falta de integración del Ayuntamiento y, en su caso, definir quiénes asumirían la conducción del municipio.
Acatlán de Osorio enfrenta crisis política
Las renuncias se producen después de un periodo de diferencias y confrontaciones al interior del gobierno municipal, situación que había generado cuestionamientos sobre la gobernabilidad de Acatlán de Osorio.
Con la decisión de Guadalupe Bárcenas, los siete regidores y el síndico, la atención queda ahora puesta en el Congreso de Puebla, que tendrá que resolver las solicitudes y definir cómo se garantizará la continuidad institucional del municipio.
En las próximas sesiones legislativas se espera que avance el análisis de las renuncias y se determine si Acatlán de Osorio tendrá un Concejo Municipal para concluir el periodo constitucional del actual Ayuntamiento.




