Monja retirada podría enfrentar 50 años de prisión por abusos a niños sordos en Argentina

La acusada es la japonesa Kumiko Kosaka, absuelta en 2023 por abusos cometidos contra menores con discapacidad auditiva en el Instituto Próvolo de Mendoza entre 2005 y 2016

Monja retirada podría enfrentar 50 años de prisión por abusos a niños sordos en Argentina

La Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Argentina, revocó la absolución de una exreligiosa acusada de abusar de niños sordos en el Instituto Próvolo de esa provincia y ordenó la conformación de un nuevo tribunal encargado de fijar su condena, según el fallo divulgado el viernes por la noche al que tuvo acceso la agencia AFP.

La acusada es la japonesa Kumiko Kosaka, absuelta en 2023 por abusos cometidos contra menores con discapacidad auditiva en el Instituto Próvolo de Mendoza entre 2005 y 2016. La exreligiosa, de 51 años, abandonó los hábitos tras conocerse las denuncias en su contra y ahora podría recibir una pena de hasta 50 años de prisión, de acuerdo con lo señalado a la AFP por Sergio Salinas, abogado de la parte querellante. Aún no se ha fijado la fecha en que quedará integrado el tribunal que determinará la sentencia.

El caso Próvolo ya había dejado condenas firmes en 2019, cuando los sacerdotes Horacio Corbacho y el italiano Nicola Corradi fueron sentenciados a 45 y 42 años y medio de prisión, respectivamente, por abusar de niños sordos de entre 4 y 17 años. Corradi murió en 2021. En el mismo proceso también fueron condenados el jardinero Armando Gómez, a 18 años de cárcel, y el exmonaguillo Jorge Bordón, a diez años. Kosaka, en cambio, resultó absuelta en esa etapa, decisión que la Suprema Corte de Mendoza acaba de dejar sin efecto. Otras ocho mujeres que también habían sido absueltas no correrán la misma suerte: el máximo tribunal provincial ratificó su absolución en una resolución de más de 200 páginas.

“Otro tribunal discutirá la pena de Kumiko, que puede llegar hasta 50 años de prisión. Se la condenó por cinco víctimas, muchos hechos”, explicó Salinas, quien calificó la resolución como una condena histórica que confirma que los niños dijeron la verdad y evidencia lo que consideró arbitrariedad en la absolución original.

En el mismo sentido se pronunció Oscar Barrera, otro representante de la querella, quien definió el fallo como una consagración de verdad y justicia para las víctimas, y subrayó que de una u otra forma quedó demostrado que ellas no mintieron.

El caso de los abusos cometidos contra niños sordos en el Instituto Próvolo de Mendoza, ubicado en Luján de Cuyo, a unos 1,000 kilómetros al oeste de Buenos Aires, se convirtió en uno de los mayores escándalos de abuso sexual infantil y encubrimiento vinculados con la Iglesia católica argentina.