México depende de EU para 75% del gas natural que consume

La mandataria explicó que la meta de su administración es reducir la dependencia del gas importado del 75 al 50 por ciento, priorizando el incremento de la producción nacional de gas convencional

México depende de EU para 75% del gas natural que consume

México consume actualmente más de 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de los cuales el 75 por ciento es importado, principalmente desde Estados Unidos, por lo que el Gobierno federal analiza distintas alternativas para fortalecer la soberanía energética, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Durante la conferencia matutina de este jueves, la mandataria explicó que la meta de su administración es reducir la dependencia del gas importado del 75 al 50 por ciento, priorizando el incremento de la producción nacional de gas convencional, la disminución de la quema de gas en los campos petroleros, el uso eficiente de la energía y el desarrollo de fuentes renovables.

Como parte de este objetivo, especialistas del Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural No Convencional presentaron los primeros resultados de una investigación sobre la viabilidad de aprovechar reservas de gas no convencional en territorio mexicano.

La doctora en Geofísica, Alma América Porres Luna, informó que el 93 por ciento del gas importado por México proviene de yacimientos no convencionales de Estados Unidos, mientras que el 7 por ciento restante corresponde a yacimientos convencionales.

Por su parte, la investigadora de la UNAM, Ana Paulina Gómora Figueroa, señaló que el potencial estimado de gas natural en yacimientos no convencionales en México asciende a 141.5 billones de pies cúbicos, distribuidos principalmente en las cuencas de Tampico-Misantla, Burgos y Sabinas-Burro-Picachos.

No obstante, el comité recomendó prohibir cualquier explotación en la cuenca Tampico-Misantla, al considerar que los impactos ambientales en esa región serían demasiado elevados.

Sheinbaum subrayó que el Gobierno federal aún no ha tomado una decisión sobre el desarrollo de estos proyectos, ya que la investigación continúa en una fase de exploración para confirmar la existencia de reservas suficientes y verificar la disponibilidad de agua salada, indispensable para un eventual proceso de extracción.

La presidenta explicó que, una vez concluidos esos estudios, se realizará un análisis de costo-beneficio para determinar si la explotación resulta técnica y económicamente viable, además de evaluar sus implicaciones ambientales.

En caso de que el proyecto avance, puntualizó, será obligatorio realizar consultas con las comunidades donde se pretenda desarrollar la actividad, proteger los acuíferos de agua potable, utilizar únicamente agua salada en la extracción, reutilizar al menos el 75 por ciento del agua empleada y prohibir el uso de sustancias químicas tóxicas.

La mandataria añadió que el comité científico continuará con las investigaciones y que toda la información será pública y transparente. Asimismo, indicó que, si la explotación de gas no convencional no resulta viable, el Gobierno mantendrá su estrategia de fortalecer otras fuentes de energía, entre ellas proyectos solares, eólicos, geotérmicos e hidrógeno verde, con el objetivo de garantizar el suministro energético del país sin comprometer la protección del medio ambiente.