Ciudad de México.– Tras el rechazo de la reforma electoral en la Cámara de Diputados, la Presidenta Claudia Sheinbaum presentó su Plan B, cuyo principal pilar es reducir el gasto público destinado a los Congresos locales y a los municipios, con el fin de redirigir esos recursos a áreas prioritarias como salud, educación y bienestar social.
En conferencia de prensa, Sheinbaum destacó que la reforma que no fue aprobada buscaba una restructuración profunda del sistema electoral en México, pero ante la falta de consenso, el gobierno federal ahora se enfoca en medidas que impliquen ahorros sustanciales sin afectar los derechos de los ciudadanos.
“El Plan B busca, de manera inmediata, una optimización del gasto público, particularmente en los Congresos locales y en los gobiernos municipales, que han sido históricamente señalados por el exceso de recursos destinados a estos niveles del gobierno”, dijo Sheinbaum.
El plan incluye la reducción de legisladores plurinominales, la eliminación de algunos cargos innecesarios dentro de los Congresos estatales, y ajustes en los presupuestos municipales, lo que permitirá liberar recursos que podrán ser utilizados en programas sociales y en proyectos de infraestructura.
La presidenta subrayó que este Plan B no implica una reforma constitucional, sino que se implementará a través de acciones ejecutivas y modificaciones a los presupuestos federales y estatales, de modo que se podrá aplicar de manera más ágil y efectiva.
Además, la mandataria se comprometió a trabajar en conjunto con los gobiernos locales para revisar el uso de los recursos públicos y garantizar que estos sean empleados de manera eficiente.
La propuesta ha sido bien recibida por algunos sectores de la sociedad, que ven con buenos ojos una reducción en los costos operativos del aparato legislativo, aunque también se ha generado un debate sobre el impacto que esta medida pueda tener en la representación política en los estados.
El Plan B de Sheinbaum llega en un momento clave, ya que sigue siendo uno de los temas más discutidos a nivel nacional y podría marcar un cambio en la manera en que se manejan los recursos del Estado en los próximos años.